Ciberbullying, una nueva forma de acoso

Las nuevas tecnologías forman parte de nuestra vida, nos hemos acostumbrado a ellas y cada vez a edades más tempranas comenzamos a usarlas. Ya en Primaria los niños se manejan con soltura con los dispositivos electrónicos, y con apenas doce años son usuarios de las redes sociales. Debido a estos cambios las formas de comunicarse entre los menores han variado, y desgraciadamente también los medios usados para molestar y acosar a los compañeros.

El ciberbullying o ciberacoso escolar es el uso de los medios telemáticos, normalmente Internet, teléfonos móviles y videojuegos online, para ejercer acoso psicológico entre iguales. Al poder realizarse desde cualquier lugar y mantenerse las 24 horas al día, a diferencia del acoso escolar tradicional, el daño y sufrimiento para la víctima aumenta. Muchos agresores creen que Internet facilita el anonimato de sus acciones, piensan que saldrán impunes de sus actos. Hay numerosas maneras de ejercer acoso psicológico; envío online de mensajes ofensivos a un compañero, propagar rumores o cotilleos, grabar y subir a la Red vídeos de agresiones, robar contraseñas para suplantar la identidad del acosado….

Al tratarse de una nueva modalidad de acoso, muchos adolescentes no saben como defenderse de tales ataques, sintiéndose indefensos e inseguros.

Es conveniente que los padres tengan una charla con sus hijos, una vez que éstos se inicien en el uso de las nuevas tecnologías. Explicándoles cómo deben actuar y a quién deben acudir, en el caso de sufrir acoso por parte de alguno de sus compañeros. El menor debe pedir siempre ayuda a un adulto de confianza, ya sea progenitor o profesor e informarle de la situación. Es importante guardar las pruebas electrónicas para su posterior demostración y denuncia, imprimiendo pantallazos o grabando la información en un disco. Se debe informar de los hechos a los responsables del centro educativo, solicitando que intervengan en la resolución del conflicto y puesta en marcha de las medidas disciplinarias pertinentes.

Lo más importante es la prevención del acoso escolar, y eso se consigue educando a nuestros hijos en valores como el respeto, la libertad y la igualdad hacia los compañeros. Es responsabilidad nuestra enseñarles un buen uso de las nuevas tecnologías, donde no deben publicar información personal comprometida, agregar sólo a amigos que conozcan personalmente y no revelar a nadie las contraseñas de sus cuentas.